Preguntas típicas al acudir a fisioterapia

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Generalmente, las personas acuden al fisioterapeuta cuando existe un padecimiento que les genera un enorme malestar o es recomendado por el médico.

Por ello, no es un proceso que se conozca demasiado. Hay algunas dudas y preguntas que se repiten normalmente, las cuales te intentaremos contestar a continuación:

¿Qué debo llevar a mi primera visita?

  • Ropa cómoda, para que podamos examinarte y, en caso de ser necesario, tratarte. Es muy habitual que te hagamos realizar algún ejercicio.
  • Los documentos médicos e informes quirúrgicos que tengas, tanto recientes como antiguos, en caso de estar relacionados con tu problema actual.
  • La hoja de prescripción médica, cuando haya sido tu médico el que te haya recomendado venir.
  • En caso de llevar plantillas, faja o cualquier otra ayuda técnica, es importante explorarte con y sin ella.

¿Cada cuánto tengo que ir al fisioterapeuta?

Depende del problema que tengas y del momento evolutivo. Por ejemplo, después de una intervención quirúrgica o periodo de inmovilización puede ser preciso una asistencia diaria, que posteriormente se puede ir alargando.

En otras ocasiones, se realizan tratamientos de mantenimiento que solo precisan una sesión semanal o quincenal. Lo mejor es dejarte aconsejar por tu fisioterapeuta.

En caso de sufrir una inflamación o un dolor muy fuerte, ¿qué me pongo, frío o calor?

Cuando tengas una zona inflamada o sientas un dolor muy fuerte, ya sea por un simple golpe o porque te hayas hecho un esguince, una tendinitis u otra lesión, las primeras 48 horas es mejor aplicarse frío.

Debes tener la precaución de proteger la piel con una tela fina y no aplicarlo más de 15 o 20 min. En cuanto a contracturas o dolor de columna vertebral, es mejor aplicar calor.

¿Es una mala señal que me “chasquen” las articulaciones?

Estos ruidos que se producen a veces al movernos o ante determinados gestos forzados (presionar los se deben a variaciones de presión en los gases que se encuentran disueltos en el líquido sinovial.  En caso de no sentir dolor no te preocupes, ya que en la mayoría de los casos es normal.

A nivel articular se pueden producir otros tipos de crujidos debidos a que las superficies articulares no son finas, y pueden indicar la presencia de artrosis o artritis, acompañándose generalmente de dolor.

Otro de los motivos causantes puede ser la debilidad muscular o la hiperlaxitud articular (exceso de elasticidad), por lo que deberías potenciar la zona realizando una serie de ejercicios.

También puede ocurrir por un aumento de tensión muscular y rigidez, lo que provoca que al mover las partes blandas estas lo hagan con dificultad, produciendo unos ruidos.

Me dolía el lado derecho y ahora, ¡me duele el izquierdo! ¿Cómo puede ser?

No es nada raro. Tu cuerpo busca la manera de compensar el trabajo que no podía hacer con tu lado lesionado y si se alarga, acabas afectado de los dos lados.

Siento más dolor ahora que antes de ir al fisioterapeuta, ¿es normal?

Siempre debes comunicar a tu fisioterapeuta las variaciones que presentes en cuanto a dolor. Aunque estas sensaciones de agujetas, molestias, dolores distintos después de un tratamiento puedan asustar, son normales y tienden a desaparecer en 48 h.

Después del transcurso de este tiempo empezarás a notar las mejoras. Se debe a que los fisioterapeutas estimulamos el cuerpo con la finalidad de que empiece a trabajar y así encontrar la solución al problema.

En el caso de tener dolor de espalda, ¿por qué necesito un fisioterapeuta y no un masajista?

En primer lugar, el fisioterapeuta es un profesional de la salud, que sabe de fisiología, anatomía y patología médica, lo que le permite saber si es conveniente el tratamiento fisioterapéutico o el realizado por otro especialista.

Y, en segundo lugar, a veces no consiste solo en masajear los músculos, sino que se tienen que evaluar otros aspectos físicos, y en caso de ser necesario aplicar técnicas específicas.

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