Errores al acudir a fisioterapia

Errores de la fisioterapia

Errores de la fisioterapia

Los pacientes al acudir a su consulta de fisioterapia cometen diversos errores que pueden llegar a afectar los resultados del tratamiento de fisioterapia. Para evitar que esto suceda, te mencionamos algunos de los más comunes para que no te suceda.

Acudir exigiendo técnicas concretas: Es frecuente que haya técnicas que se ponen de moda, por lo cual hay personas que acuden al fisioterapeuta pidiendo una técnica o técnicas concretas para tratar su lesión. Esto es un error, pues no tiene mucho sentido aplicar una técnica sin conocer exactamente a qué se debe el problema. Las técnicas son herramientas que funcionan cuando se usan bien, pero no son útiles de verdad si se emplean sin razonamiento ni valoración.

Acudir con prisa: Quieren todo rápido, ya, sin dar tiempo para pensar, valorar, reevaluar, aplicar el tratamiento de la manera adecuada e intercambiar información entre fisioterapeuta y paciente.

Quedarse únicamente con el tratamiento pasivo: Masaje, movilizaciones pasivas, manipulaciones, punción, vendaje, entre otras, hay muchas técnicas de fisioterapia que no necesitan la participación activa del paciente, pero esta es sólo una parte del tratamiento.

Para el mejor resultado, el paciente debe implicarse activamente, y el fisioterapeuta dar pautas de ejercicio, consejos de cuidados y para la vida diaria, para que el paciente pueda hacer fuera de consulta, en su casa, para mantener y mejorar su salud, completando así el tratamiento fisioterápico.

No dar importancia al diagnóstico fisioterápico: Muy relacionado con lo que ya hemos hablado, y lo que hemos contado también en otras ocasiones: el diangóstico fisioterápico junto con la valoración y reevaluación es lo que permite conocer qué problemas hay y establecer un programa de tratamiento, estableciendo objetivos realistas, consensuados y medibles.

Falta de higiene personal: Es importante mencionar que este es un tratamiento sanitario y la higiene es indispensable.

No acudir a un profesional: Para ejercer la fisioterapia, debe ser un fisioterapeuta titulado y colegiado, pues es el profesional sanitario habilitado para realizar valoración y tratamientos físicos basados en manipulaciones, movilizaciones, agentes físicos (frío, calor, electricidad…) y ejercicio terapéutico. Acudir a otros profesionales no habilitados, o incluso a personal que no sea sanitario, desde luego que no nos da ninguna garantía ni seguridad.

No seguir las indicaciones recibidas: En el tratamiento de fisioterapia, los objetivos deben ser consensuados: fisio y paciente deben trabajar para conseguir lo mismo, y deben comunicarse para que las pautas a seguir sean por el interés común.

Fuente: Vitónica

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