¿Debo acudir a fisioterapia si no estoy lesionado?

fisioterapia preventiva

La noción generalizada es que sólo se debe acudir a terapia física si estás lesionado. La mayoría de las personas van a los centros de rehabilitación ya cuando tienen lesiones graves.

De esta manera, la fisioterapia se vuelve un requisito necesario para que la recuperación sea completa, eficiente y que los efectos se mantengan con el tiempo.

En este artículo te vamos a hablar también de la labor preventiva de la fisioterapia. A continuación te compartimos 5 motivos para acudir a sesiones de fisioterapia sin estar lesionados.

Con lo de “acudir a fisioterapia sin estar lesionado” nos referimos a sujetos fundamentalmente sanos, sin patologías o lesiones limitantes, que acuden al fisioterapeuta a recibir consejo, sesiones preventivas o entrenamiento específico para reducir el riesgo de lesión. Aquí las propuestas:

1. Consejos de salud: La información de salud es una labor muy importante de los fisioterapeutas. A algunos tal vez les parezca descabellado acudir a un fisioterapeuta a preguntarle si está haciendo algo mal que aumente el riesgo de lesión, si es correcta tal actividad física para su caso particular o qué tipo de ejercicio complementario le puede venir bien para aliviar sus dolencias. Ésta información es muy valiosa, y es ideal que se pueda dar en persona a sujetos sanos, antes de sufrir una lesión que requiera un tratamiento largo y complicado.

2. Entrenamiento específico: Con la ayuda de un fisioterapeuta (mejor si está especializado en lesiones deportivas) podremos realizar ejercicios específicos para fortalecer aquellas zonas más dadas a lesiones, según la actividad que se practique. Por ejemplo, entrenamiento específico de tipo propioceptivo de tobillos y rodillas, para futbolistas, esquiadores, saltadores y todos aquellos que practiquen ejercicio intenso con riesgo de lesión de estas zonas.

3. Medidas preventivas: Según el ejercicio o actividad que se practique, el fisioterapeuta puede recomendar, por ejemplo, vendajes para cuidar tobillos en futbolistas o practicantes de artes marciales, vendajes de dedos para escaladores, pautas para aplicar frío o calor cuando existe una lesión leve y otro tipo de medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de lesión y mantener un buen nivel de rendimiento.

4. Técnicas pasivas: Lo mejor de la fisioterapias son las técnicas activas, es decir, aquellas en las que el sujeto participa realizando un ejercicio para mejorar su estado de salud. Sin embargo, las técnicas pasivas son también muy útiles. Por ejemplo, ejercicios de movilidad, estiramientos, o masaje para relajar la tensión de los gemelos o la región lumbar, o bien de otras regiones, dependiendo del ejercicio practicado. Si estas técnicas se realizan antes de que el dolor sea un problema limitante (hablamos de un dolor de origen muscular o articular principalmente) pueden garantizar una disminución del riesgo a sufrir una lesión que requiera un tratamiento más largo.

5. Derivación a otros profesionales: Como profesionales sanitarios, los fisioterapeutas son capaces de atender una serie de problemas, o de prevenirlos. Pero también es muy útil su capacidad para derivar a otros profesionales, según las necesidades de la persona. Ya sea a otros profesionales sanitarios, o bien a entrenadores personales o centros deportivos, para que el asesoramiento de la persona en cuanto a ejercicio y salud sea lo más completo posible.

No está de más acudir a recibir información, asesoramiento, tratamiento y entrenamiento antes de sufrir una lesión que nos deje un tiempo en el dique seco, y que tal vez podríamos haber evitado (o reducido su alcance) aplicando las medidas correctas.

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